Asamblea sobre acciones de cuidado Territorial se realizó en Cerro Tijeras.
Desde el pasado 10 de febrero del 2025, la comunidad del territorio de Cerro Tijeras se reunió en asamblea con el fin de plantear acciones frente a las desarmonías que afectan el territorio y ponen en riesgo la vida, sobre todo la de los niños y niñas que vienen siendo foco de los grupos armados.
Con la preocupación sobre el aumento de casos de reclutamiento forzados a menores de edad, se decide establecer un punto de cuidado territorial en el Cerro Damián. Con el objetivo de disminuir esta situación, el cual la comunidad decide dar plazo de un mes para adecuar el punto de control para hacerle frente a estas desarmonías.

Como el pasado 12 de enero, cuando hombres armados ingresaron a la vereda Paraíso territorio de Cerro Tijeras y se llevaron a dos niñas de 13 años, afortunadamente, gracias a la rápida reacción de la madre, familiares y la comunidad, las menores lograron ser rescatadas. Por otro lado ese mismo día, en el recorrido entre la Alejandría y Cerro Damián, se reportó que otro niño de 13 años había sido llevado a la fuerza por parte de los armados.
Teniendo en cuenta estas acciones que desequilibran el territorio, la comunidad convocó reuniones con líderes y presidentes de las veredas afectadas. Más de 100 personas se reunieron para analizar la situación y, como respuesta, se declaró la Asamblea Permanente hasta que se diera una solución. Con el paso de los días, más comuneros manifestaron haber vivido situaciones similares en meses recientes, por lo que se tomó la decisión de recolectar datos y presentar exigencias formales a los responsables.
El jueves siguiente, representantes de grupos armados de diferentes zonas asistieron a la asamblea, pero negaron su responsabilidad en los hechos, lo cual es inaceptable para la comunidad, así que continuaron con la exigencia a los grupos armados, quienes de su parte se comprometieron a devolver a los menores retenidos en un plazo de tres días. El 20 de enero, la comunidad se organizó para recibir a los menores pero solo uno de ellos fue entregado, lo cual generó rechazo por parte de la comunidad presente, quienes decidieron extender la exigencia.


A lo largo de las semanas siguientes, la comunidad continuó con acciones organizativas para presionar por la devolución de los menores. Se realizaron reuniones, asambleas y se implementaron estrategias logísticas para mantener la Asamblea Permanente. Finalmente, el 15 de febrero, un representante del Secretariado de la estructura armada comunicó que en un plazo de 15 días devolverían a los menores en una asamblea, donde se les preguntaría si deseaban quedarse o regresar con sus familias. La comunidad rechazó esta propuesta, exigiendo su entrega inmediata sin condiciones, pues se trata de menores de edad.
Además de la exigencia por la devolución de los niños y niñas, la comunidad acordó reforzar el control territorial. Se planteó la necesidad de retirar las vallas impuestas por los grupos armados y reemplazarlas por señalización propia de la organización indígena. Se estableció el compromiso de fortalecer el punto de control en Cerro Damián, respaldado por la comunidad y a si hacerle frente a estas desarmonías.
El proceso de resistencia continúa. La comunidad reafirmó su decisión de no permitir que actores externos sigan desarmonizando el territorio ni vulnerando los derechos de la niñez. La organización y el respaldo colectivo siguen siendo fundamentales para enfrentar estos desafíos y garantizar la pervivencia de la comunidad en armonía.


Se teme que ante estas exigencias de la comunidad se tomen represalias sobre quienes han rechazado estos actos de reclutamiento lo cual pone en riesgo la vida de la comunidad de Cerro Tijeras. Se hace un llamado a las organizaciones de derechos humanos para que estén alertas ante esta situación ya que los casos de reclutamiento a menores se han convertido en un pan de cada día y la comunidad manifiesta estar cansada ante esta situación.