7 de octubre de 2026

Audiencia de reconocimiento de hechos y conductas del Macro Caso 05 ante la JEP

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Los días 25 y 26 de noviembre, en la ciudad de Cali, se llevó a cabo la audiencia de reconocimiento de hechos y conductas del Macro Caso 05 ante la Jurisdicción Especial para la Paz (JEP), en un momento histórico para los pueblos étnicos, especialmente para el pueblo Nasa, ya que por primera vez se reconocieron de manera directa las afectaciones del conflicto armado en sus territorios.

Durante esta audiencia se abordaron los nueve patrones de macro criminalidad definidos por la JEP, entre ellos el asesinato y la desaparición forzada, el desplazamiento y confinamiento forzado, el reclutamiento de niños, niñas y adolescentes y la utilización de minas antipersonales, entre otros por parte de la Columna “Jacobo Arenas” y “Gabriel Galvis.

En el segundo día de audiencia estuvieron presentes las víctimas del pueblo Nasa, pertenecientes al Consejo Regional Indígena del Cauca (CRIC) y del norte del Cauca, acreditadas por la JEP. En este espacio, las víctimas reiteraron que “la reconciliación no se construye con palabras sino con hechos” y que recordar no significa quedarse anclado en el pasado. Con la fuerza que caracteriza al pueblo Nasa, se reafirmó que, como pueblo originario, siempre se ha defendido la vida, eligiendo la dignidad antes que el miedo, entendiendo que este no puede ser utilizado como mecanismo de control y poder. Hoy, sentarse a conversar con quienes fueron responsables de profundas afectaciones en el marco del conflicto armado es un paso doloroso pero necesario, especialmente cuando aún persisten incógnitas y dolores que buscan sanar a través de la justicia, la verdad, la reparación y las garantías de no repetición.

Familias como la de Leonsio Fernández, quien fue estigmatizado y desaparecido el lunes 14 de octubre de 2002 en el corregimiento de San Francisco por tres guerrilleros del frente Jacobo Arenas de las FARC, y posteriormente encontrado muerto el lunes Santo 5 de abril de 2004, recibieron la confirmación —aunque profundamente dolorosa— de que su asesinato fue un acto de injusticia motivado por no simpatizar con las ideologías de la guerra y por elegir la dignidad y la defensa de la vida.

Durante la audiencia también se recordó a los niños y niñas menores de 15 años que fueron reclutados forzadamente, cuyos nombres mantienen viva la exigencia de verdad por parte de sus familias, quienes buscan alcanzar la paz. En este espacio, los comparecientes manifestaron que se requiere un compromiso real del Estado para coordinar no solo la búsqueda de los Nasa que la guerra arrebató, sino también para reparar y armonizar los daños causados por un conflicto que intentó exterminar al pueblo Nasa.

Las afectaciones a la Madre Tierra, las desapariciones forzadas, el reclutamiento de menores y los demás patrones de macrocriminalidad continúan siendo esclarecidos en esta sala de reconocimiento de la JEP, con el propósito de avanzar hacia una justicia restaurativa, con el anhelo de una verdad plena. Se reafirmó que cada acción que condujo a la pérdida de una vida fue un paso más en la configuración del exterminio físico, cultural y espiritual del pueblo Nasa. A pesar de que los acuerdos de paz no han logrado plenamente su propósito, el pueblo Nasa continúa fortaleciendo su autonomía, su espiritualidad y su relación sagrada con la Madre Tierra.

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