Cuarto Encuentro de Juegos Ancestrales e Interculturales CRIC Nacional llega al norte del Cauca.
En la finca Los Mangos, territorio de Munchique Los Tigres, zona Cxhab Wala Kiwe, se realiza el Cuarto Encuentro de los Juegos Ancestrales e Interculturales del CRIC Nacional, del 31 de agosto al 5 de septiembre de 2025. Un espacio donde las comunidades indígenas del Cauca y delegaciones de otros departamentos se reúnen para mantener viva la memoria de nuestros mayores, fortalecer la identidad desde los juegos ancestrales.

Las delegaciones de todas las zonas del Cauca, desde la costa pacífica hasta la bota caucana, participan en estos encuentros que se han venidos caminado y ha crecido con el tiempo. De ocho juegos en un inicio, luego diez y hoy catorce disciplinas, todas tienen relación directa con la espiritualidad y la madre tierra. El arco y flecha, la bodoquera, la natación, caminata ancestral, el equilibrio, el palmo y el zumbambico no son competencias deportivas, son vivencias que despiertan los saberes ancestrales y pedagogías que se transmiten desde el saber de los mayores.



Cada juego tiene relación con la vida. La natación recuerda el cruce de ríos cuando no había puentes, el equilibrio refleja los retos de la vida y la importancia de la armonía, el palmo conecta con piedras, el zumbambico guarda la historia de la siembra y el cuidado del árbol yolombo hasta hacerlo bailar. Son juegos con raíz, ligados al conocimiento, la alegría, la salud y la motricidad, que hoy se reafirman gracias al sistema educativo indígena propio.
Este encuentro se reconoce como un posicionamiento pedagógico y político porque aquí se despiertan conocimientos, se fortalecen las sabidurías y se mantiene el conocimiento de los mayores. No es un espacio de competencia sino de vivencia, donde la juventud se enraíza en su identidad y encuentra motivación frente a los riesgos que amenazan sus vidas. Es también un camino para ganarles tiempo a las prácticas que ponen en peligro a los jóvenes, un acompañamiento para orientarlos, aconsejarlos y animarlos a seguir creciendo desde la raíz cultural.


La participación muestra el compromiso de las comunidades. Zonas que anunciaron decenas de participantes llegaron con cientos de jóvenes, y la respuesta ha sido abrir más espacio porque este encuentro suma y no resta. Cada niño, niña y joven encuentra en los juegos un espacio para potenciar sus habilidades, sus dones y sus capacidades.
La finca que acoge el encuentro ofrece amplitud, montaña y naturaleza, y el clima ha sido favorable gracias a los espíritus de la madre tierra. Jóvenes del páramo, de zonas frías y cálidas, han podido participar sin dificultades, integrándose en un ambiente de unidad y alegría.


Este Cuarto Encuentro también es un lugar de interrelación entre territorios que antes no se encontraban. La costa dialoga con la bota caucana, el norte con el sur, tierra adentro con otras zonas, y se fortalecen los lazos comunitarios. El llamado es a los padres, madres, autoridades y mayores a acompañar estos procesos, porque los juegos ancestrales no son solo para niños. Son vivencias para toda la comunidad, prácticas que garantizan salud, alegría y resistencia. La memoria de los mayores se mantiene viva, la pedagogía propia se fortalece y la identidad se enraíza.

El Cuarto Encuentro de los Juegos Ancestrales e Interculturales del CRIC Nacional, es una vivencia pedagógica y política que integra, motiva y conecta desde el sentir con la madre tierra. Un camino que le apuesta a los pueblos indígenas a seguirán cuidando la vida y la cultura desde la sabiduría ancestral.