22 de abril de 2024

Nosotras las otras 25 de noviembre día de la eliminación de la violencia contra las mujeres

 

Por: Eliana Guetio

Los comunicadores o periodistas por desgracia vivimos de la tragedia la mayor parte del tiempo. Entonces, cuando suena el teléfono o llega la razón y los detalles de la noticia son horribles, generalmente asesinatos, lo que suele pasar por la cabeza de quienes estamos en un ejercicio de comunicación es preguntarnos por qué, casi siempre la respuesta a esa pregunta, al menos en nuestros territorios es política o sistemática. Por eso hoy, la dinámica va a ser algo diferente y quiero que usted, querido espectador se imagine lo que le voy a contar a continuación.

Imagínese que a usted lo dejó el carro que va para su territorio, usted se quedó comprando cosas en el pueblo y como no tiene plata ni conocidos, se echó la estopa al hombro y se fue a pie hasta su casa. Ya es de noche y en el camino se encuentra con tres sujetos que lo golpean, se lo llevan, y lo obligan a tener relaciones sexuales durante dos días con ellos. Cuando su cuerpo está golpeado, mallugado, sangrando y usted piensa que se va a morir lo dejan ir, pero lo amenazan de muerte y le dicen que si dice algo sus hijos serán los siguientes en pasar por lo mismo. ¿Qué haría usted? ¿Ha sentido miedo de que le pase algo así? Si la respuesta es sí, es porque posiblemente usted sea mujer.

Ahora, imagínese que usted convive con su pareja, tienen una hija de 3 años y a veces pelean como todas las parejas, pero un día los gritos empiezan a volverse más frecuentes, su pareja empieza a pegarle a usted, usted tiene miedo, no quiere que le quiten su hija y no sabe a donde ir porque la otra persona es quien sustenta la casa. Un día en una pelea su pareja lo asesina, y como no quiere ser descubierto lo tira al aljibe de donde se saca agua, Su familia se queda con la incertidumbre de saber que le pasó, arman un bloque de búsqueda y nadie da con su paradero hasta un año después cuando encuentran sus restos allí en el aljibe y la persona responsable del asesinato se esfuma, sin que usted, ni su hija, ni su familia tengan ningún tipo de acceso a la justicia. Imagíneselo, bueno hace tres años esto le pasó a una mujer.

Cuando le conté estas historias a la gente, no se creían que los dos casos hubiesen pasado en territorios indígenas del Cauca, aquí tan cerquita, que esas dos mujeres pudieran ser sus vecinas o sus amigas o peor aun sus familiares. El 25 de noviembre, se celebra en todo el mundo el día de la eliminación de la violencia contra la mujer, la fecha se escogió porque resulta que, en República Dominicana, tres hermanas llamadas Patria, Minerva y María Teresa Miraval, fueron asesinadas durante la dictadura de Rafel Trujillo. Las tres hacían activismo político, fueron interceptadas por la policía secreta quienes las golpearon hasta la muerte y las metieron en su auto nuevamente con el fin de que todo pareciera un accidente. 20 años después del suceso, se escogió la fecha del asesinato de las Miraval para rechazar la violencia contra la mujer.

Según el observatorio de derechos humanos y violencias contra mujeres indígenas del tejido mujer de la Cxhab Wala Kiwe, el ultimo informe que se realizó en el año 2019 da como resultado, solo en ese año 192 casos de violencia. Es entonces cuando entendemos que la violencia, para las mujeres se ha convertido en una cosa cotidiana. No nos violentan solo cuando nos pegan o empujan, la violencia se acumula, escala y no solo se manifiesta físicamente. Según la ONU, hay tipificaciones de la violencia contra las mujeres y las niñas.  La violencia psicológica se da cuando se es sujeto de amenazas o intimidación, cuando se amenaza con violentarlas o dañar sus pertenencias, animales o hijos, cuando se les aísla de su circulo social o familiar. La violencia económica o patrimonial se da cuando se tiene control sobre los activos financieros de la mujer, se le controla impidiéndole trabajar o se le obliga a depender económicamente, otro ejemplo de la misma es el poco acceso a tierras y propiedades que tienen las mujeres en entornos rurales. La violencia emocional es cuando se mina la autoestima de la mujer, haciéndole creer que es menos con burlas o insultos sobre sus capacidades, su físico entre otras.  La violencia física se refleja con golpes, empujones, lesiones con objetos, quemaduras entre otros y por ultimo la violencia sexual es cuando se le obliga a la mujer a tener relaciones o actos sexuales sin su consentimiento. Una vez se entiende esto, se entiende que, muchísimas mujeres son víctimas de violencia a diario.

Las mujeres indígenas tienen una relación estrecha con la tierra, la tierra fértil como las mujeres proporciona vida, para las Nasa, Uma Kiwe es el principio de todo y representa sus cuerpos y su existencia. El sistema, que saquea la tierra a su conveniencia hace lo mismo con los cuerpos de las mujeres, se adueñan de la tierra como lo hacen de las mujeres, mercantilizan con ella como lo harían con las mujeres y hoy tenemos en nuestros territorios cifras alarmantes de abusos sexuales, según  la ONIC, el 75% de mujeres indígenas abusadas en el año 2021 reportadas a los sistemas de salud eran niñas menores de 14 años, las niñas conviven con sus abusadores a diario, los ven caminar libres por sus territorios y el acceso a la justicia para ellas sigue siendo mínimo.

En el pueblo Nasa se habla de dualidad, de que hombres y mujeres caminamos juntos y en teoría suena hermoso, lamentablemente la realidad es otra, las mujeres no tienen el mismo acceso a espacios políticos, el acoso sexual dentro de las organizaciones es agudo y se confunde con humor, las mujeres por rol se encargan de la familia y la crianza de los hijos, el concepto de minoría de edad no es claro por lo tanto se establecen relaciones de poder con mucha facilidad entre hombres mayores y mujeres muy jóvenes. El modelo patriarcal se ha reproducido por siglos y aunque parece ser herencia colonial sigue estando mas vigente que nunca. Sin embargo, no todo es malo, en las veredas, en las juntas de acción comunal y en cada uno de los cabildos hay un nicho de resistencia, donde las mujeres tejen ideas, proyectos, se auto forman. Nuestra comunidad esta llena de sabedoras espirituales, parteras, autoridades, mayoras, jóvenes, tejedoras, músicas, madres, cocineras, comunicadoras, maestras, promotoras,  artesanas, guardias, enfermeras, estudiantes, entre otras, que con la fuerza de las cacicas buscan trazar un camino de equidad desde la cosmovisión propia. Entendiendo que no hay sistema revolucionario que funcione realmente si mantiene subyugadas a las mujeres y niñas.

Las mujeres, esperamos mas mujeres unidas a esta causa de equidad, al espacio donde las noticias no sean mujeres descuartizadas por sus parejas, abusadas por sus profesores, interceptadas en los caminos a sus casas, donde las niñas no sean violadas por familiares o amigos, donde tengamos autonomía sobre nuestros cuerpos, nuestro pensar y nuestro sentir, donde nuestra voz resuene tan duro que todos los demás tengan que voltear a ver quien grita. Pero también esperamos hombres conscientes, que entiendan el privilegio de ser hombres, compañeros que no se excusen en el humor, las tradiciones o la cultura para ejercer su machismo.

Por último, dejando estas páginas a la mitad, sabiendo que el tema no concluye hasta que finalice la lista de feminicidios y violencias, hay un texto llamado: Una declaración por la liberación de la mujer y la emancipación de toda la humanidad, que explica que lo que implica ser mujer en el mundo y uno de sus párrafos mas brutales dice así:

(…) “Dele una vuelta al globo terráqueo, en cualquier parte que se mire, se esta manteniendo a las mujeres subordinadas y en una posición atrasada.

La estructura de la opresión de la mujer ha sido tallada profundamente en las manos callosas de las trabajadoras de las maquiladoras y fábricas de superexplotación de China y Honduras. Ha cubierto los rostros de las jóvenes de Arabia Saudita e Indonesia. Ha desnudado a las jóvenes de Moldova y Bangkok vendidas en burdeles por todo el mundo y la asumen como premio las preadolescentes estadounidenses y europeas a quienes les enseñan a vestirse y contonearse como objetos sexuales mucho antes de entender ni siquiera de qué se trata el sexo. Esta estructura entrelaza todas las épocas de la historia, sigue un sendero sinuoso alrededor del mundo, forra todas las religiones dominantes y “códigos morales” y está entretejida en cada aspecto de la sociedad humana. Es un velo pesado que arroja las tinieblas de las primeras divisiones opresivas de la humanidad sobre la vida, los sueños y los proyectos de los seres humanos en cada rincón del globo en el siglo 21”

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